viernes, 28 de julio de 2017

Memorias 3- "Música"


En mis momentos de bajón la música siempre tiene la respuesta. Si soy sincero no tengo buen oído, a decir verdad el don musical en mi familia se saltó todas las generaciones, (cosa que no ocurre con la pintura y otras artes en las que solo se saltó mi generación.)

Pero aunque ese deseo por crear música me fue truncado desde el momento de mi nacimiento,  siempre he tenido gran pasión por sus melodías, las historias que cuentan, el sentimiento que me deja…  sea cual sea la situación, es ella la que me acompaña como un buen amigo que se que nunca me dejará.

Estoy sentado en la terraza de un sexto piso hace ya tiempo vacío. El cálido viento de verano de las tres de la mañana me cruza el torso desnudo en lo que el humo del cigarro se disipa por el cielo de una calle vacía.

En los cascos, la música de Iseo & Dodosounds hace que me recorran escalofríos por toda la piel. Mis preocupaciones y tristezas se me han olvidado, este grupo siempre me provoca esta amnesia interesada.

En la calle pasa un coche rompiendo el silencio, desde el balcón de mi casa se puede ver el parque principal de la ciudad, las vías del tren y todos los barrios de alrededor, ahora está todo dormido, salvo por el coche y la reja de un local que está cerrando en estos momentos, se podría decir que todo es silencio. Bueno, silencio, y mi Iseo.

Le doy otra calada al cigarrillo de liar, nunca he sido mucho de fumar pero tengo que reconocer que disfruto de estos momentos de tranquilidad y dedos ya ágiles de años liando este vicio que se que en algún momento tendré que dejar. Recuerdo aun mi primera calada a escondidas, primera de muchas que le siguieron siempre en la soledad de la noche, con los cascos puestos, mirando a la nada, simplemente tomando el aire y disfrutando de la vida, mi pequeño secreto.

Iseo me deja justo en este momento dando paso a una nueva adjudicación, Sofia Ellar, tengo que darle las gracias a mi amiga y gran cantante Sevillano por este nuevo añadido a mi colección de música, la canción, pese a ser triste, está llena de ganas de futuro. Sonrío sintiéndome identificado y echo para atrás la cabeza, estos momentos de felicidad son escasos y hay que disfrutarlos al máximo.

Pienso en todas las personas con las que he estado esta noche, viejos amigos a los que ya puedo considerar familia, sé que mucha gente de mi alrededor vendrá y se irá como este aire cálido de verano, pero de estos no tengo duda de su presencia en mi vida estemos donde estemos.

Sigo el ritmo con la pierna, a veces me lanzo hasta a tararear o cantar algunas estrofas que me  sé, tratando de no molestar a mis vecinos, este es mi momento, de nadie más, no se comparte. Apuro el cigarro antes de que acabe la canción y me prometo a mi mismo que ese va a ser el último, aun no lo he notado en el correr, pero no tengo la menor duda que en algún momento mi cuerpo me pedirá que elija entre una cosa u otra. De momento me limito a decirme que este va a ser el ultimo aunque sé que no lo digo lo suficientemente convencido, apago mi mp3 de pilas y aun me quedo un rato mas en el silencio de la noche, el susurro de la ciudad…

Me levanto de la silla de plástico comido por las lluvias y el calor, me estiro y me doy media vuelta, hoy dormiré bien, Iseo y Sofía ya se han encargado de que lo haga. Doy gracias por estos momentos de tranquilidad y aun con mi amnesia provocada me voy a la cama.

Mañana será otro día. 

jueves, 27 de julio de 2017

Memorias 2- "Fantasmas"


      Llevo mucho sin correr y se nota, mi mente vuelve a pensar en cosas que no tiene que pensar,  los recuerdos que quedaban encerrados en los días de músculos entumecidos y cansancio acumulado vuelven a brotar sin pedirme siquiera permiso.

Personas que deberían desaparecer de mis pensamientos, al igual que lo hicieron de mi vida, se presentan ante la puerta de mi memoria haciendo reflotar sentimientos que ya estaban desvanecidos.

Mi cabeza funciona de forma extraña, al margen de ser yo quien la controla, es esta la que, como un perrillo con ganas de salir a pasear, me empuja y me lleva hacia donde ella quiere, solo el cansancio del correr y el ejercicio de auto superación le tiene lo suficientemente agotada como para que se comporte bien y se deje sujetar con la correa.

Estos días, por motivos personales, he dejado de correr, la preparación para la próxima maratón ha quedado en pause en lo que descanso para el camino de Santiago en unas semanas, mientras, los pensamientos y los fantasmas de tiempos pasados y futuros inexistentes, vuelven para atormentarme estos días que deberían ser de tranquilidad.

El año ha ido bien, el curso ha salido como nunca pude haber imaginado, el currículum ha crecido y el correr me ha mantenido despierto y animado con todo lo que me rodea (a parte claro está, de la forma física que esto conlleva) me miro al espejo y ya no reconozco al chiquillo que hace ya siete años empezó una nueva etapa en una nueva ciudad.

 Este momento de parón ha sido un descanso de todo el agotamiento que mi vida ha podido generar a lo largo de estos últimos meses, pero ahora noto la ausencia del desgaste físico.

Mi cerebro vuelve a recuperar las ganas de dar guerra que tanto le caracterizan, mi maldición de pensar demasiado hace del dormir toda una odisea entre conversaciones revividas, momentos imaginados y fantasmas, siempre están ahí los fantasmas que ya considero parte de mi propio ser.

“Llevo mucho sin correr” pienso en lo que preparo la mochila que voy a cargar a lo largo de quince días, he logrado reducirla a cuatro kilos y medio cosa que no creo que sea un gran problema a la hora de la verdad, pero en lo que decido qué añado y qué quito del macuto que en tantos recorridos me ha acompañado, no puedo evitar pensar en las ciudades que han significado mucho para mí a lo largo de estos años, Coruña, Salamanca, Málaga, Madrid… no puedo evitar pensar en mis fantasmas danzando orgullosos en esta época de descanso.

Próxima parada Irún, camino Santander.

Versiones de un mismo final

Le dijo que no quería volver a saber de ella, que pese a que habían acabado bien no soportaría verla con otro,  que no quería que fueran amigos.

Ella asintió y dijo que respetaría su decisión sin más pelea,  no volvieron a saber nunca más el uno del otro.

El acabó odiándola sin quererlo por su facilidad para desaparecer y asumirlo todo,  si en algún momento había existido una relación estaba claro que ya no importaba.


En otra versión de la historia él dijo lo mismo y ella le odió por ello.

Dijo que le quería en su vida y que era un gilipollas por decir todas esas mierdas, le llamó de todo no queriendo volver a saber ella de él ofendida por el comentario. Una relación tirada por la borda por el simple hecho de no poder estar juntos.

Ella le odió y él la quiso más que nunca.

miércoles, 26 de julio de 2017

Frases prestadas- frase 48

“Solo te deseo un mal en este mundo, que en algún momento llegues a sentir lo que me hiciste sentir a mí.”
Jeremy Hallton - "La sombra de un recorrido"

Memorias 1

Nunca he sido muy de gente, la verdad es que por suerte o por desgracia, siempre me he sentido mas cómodo en la soledad que ofrece uno consigo mismo, que en compañía de personas que esperan un determinado comportamiento por mi parte.

Con esto no quiero decir que me guste estar solo, sigo siendo animal social y como tal, necesito la cercanía de otras personas para alcanzar lo que podría parecerse al sentimiento de felicidad.

En la vida me he cruzado con muchas personas buenas y grandes amigos con los que guardo muy buenos recuerdos, pero aun con esas, la soledad siempre ha sido el ámbito en el que puedo llegar a ser yo mismo sin ojos prejuiciosos ni criticas que me puedan influir en nada.

Soy una persona de lo más simple, incluso me han llegado a tachar de raro en más de una ocasión (cosa que en realidad no entiendo ya que yo me veo el normal en este mundo de locura e idiotez),  soy alguien despreocupado en todo lo que no me concierne,  aun creo en la bondad de las personas y en su suma gilipollez que lo destruye todo.

Escribo por el simple hecho de que me gusta, no busco gustar aunque si disfruto sabiendo que alguien me lee, escribo para ordenar esta cabezota que por desgracia nació con la maldición de pensar demasiado en cosas sin valor. Escribo para vaciar mi mente dejando que quien quiera pueda leerla llegando a conocerme fuera del teatro que es la vida.

Soy un mero espectador de lo que ocurre en el mundo, me quejo como cualquiera cuando el golpe me llega directamente a mí, me entristezco ante las injusticias que ocurren a nuestro alrededor y trato alejarme cuanto más de la política que creo que es el cáncer de este mundo.

No busco el hacer bien y eso me hace ver que, en cierto modo, estoy haciendo algo de mal, pero también creo que muchos de los problemas provienen de las discusiones entre dos bandos que opinan diferente, que no erróneo. Creo firmemente que si nadie se metiera en vida ajena todo iría mejor que ahora, aunque por desgracia también creo que para realizar un cambio en este mundo, uno no se puede quedar quieto y tienes que estar dispuesto a sacrificar parte de ti.

Pienso en las personas como lo que son, personas, me da exactamente igual su vida a no ser que entren en la mía, no busco nada en ellas aunque sí que trato de evitar perderlas a toda costa. La atracción sexual, como quien dice, es algo secundario no siendo nunca la razón de mis actos, creo que le damos más importancia al sexo que al propio trato con la persona, ambas son importantes pero solo una es imprescindible, ( eso sí, repito que soy animal y como tal no puedo desprenderme de mis instintos y necesidades.)

He llegado a un punto de mi vida en el que he perdido mucho y a muchos, en el que me he sentido despreciado como nunca creí llegar a hacerlo y amado de una forma totalmente irracional.  He cubierto los diversos papeles que me tocaba cubrir hasta el momento y ahora no dejo de pensar en lo que vendrá, esta nueva etapa.

Miro hacia atrás y mi mente se dirige hacia ciertas personas que por motivos de la vida se cruzaron en mi camino, pienso en todas aquellas experiencias que me han llevado a donde estoy ahora, esas personas ya siguieron sus propios caminos en direcciones que nunca se volverán a cruzar con el mío, otras se que pese a muy separados que estemos siempre seguiremos juntos, esas experiencias quedaran en el recuerdo renaciendo algunas en distinta compañía.

En una semana saldré de nuevo a caminar el camino de Santiago por mi propia cuenta esta vez no llegaré a la ciudad que le da el nombre, sino que me quedaré a medio camino, Santander, quince días que me servirán para limpiar el vacío, centrar mi vida, cansarme hasta olvidarme de todo aquello que creo que es importante para mí y seguir tirando para delante como hasta el momento he logrado hacer.

Quien crea que me conoce que no lo tenga tan seguro,  los juicios no dejan de estar hechos por personas imperfectas que solo ven lo que quieren y les dejan.

martes, 11 de julio de 2017

Sinsentido 13

Oídos sordos ante cualquier situación,
mais soy eu quien decide lo que vale y no,
ante una vida que es cuanto menos compleja.
Soy apolítico por decisión
de no decidir un grupo de ideales sin tener propia opinión,
por opinar que mi egocentrismo es el que vale y todo tiene su valor,
valorando el  momento,  la verdad nunca es certera.
Puedo estar en contra y a favor,
puedo ser alguien con éxito y un  perdedor,
el punto de vista no sigue un mismo patrón,
si alguien pregunta mi vida es perfecta.
Y mi egocentrismo seguirá siendo mi voz,
los ideales me dan igual sou eu quien soy yo,
oídos sordos sin más intención
que aprovechar mi vida que es mi sentencia.

lunes, 3 de julio de 2017

Sinsentido 12

Y ahora solo me queda escribir,
cantar para desalojar
mis pensamientos a punto de hervir,
mis entrañas al pos de estallar.
Tendré que aprender a vivir,
como viven los demás,
sin más intención que la de seguir,
con toda ella de esperar.
Esperar a que el tiempo diga,
esperar a que cure y siga,
esperar a entender que tu vida no es la mía,
esperar el cambio en mi día a día,
salir de la monotonía.
Y ahora solo me queda  escribir,
con el deseo de viajar,
poder olvidar, volver a sentir,
del futuro Dios dirá.
Yo no voy a insistir.

sábado, 1 de julio de 2017

Recuerdos de un sueño

Los olores de tierras lejanas,
los pies doloridos, las piernas cansadas.
Recuerdos que quedaron en eso,
solo sueños de algo que fue cierto,
la base es la misma, distinto el resto.
El tiempo lo cambio nada es eterno.
El bar de siempre se convirtió en terreno
de un solar donde no quedan restos,
de todo lo que allí se vivió, se bebió, cuántos te quieros,
de noches en las que el alcohol hablaba por uno, hablando en serio,
para olvidarlos a la mañana siguiente entre resacas y huecos.

La calle más abandonada,
solo hay coches donde antes se jugaba,
en la esquina donde fue mi primer beso
ahora hay contenedores y mean los perros.
La panadera ya murió, el local quedo desierto,
junto con sus olores del trabajo hecho.
Miles de tiendas y cafés nuevos,
no es el mismo sitio pese a serlo.
No siento el volver no, no lo siento,
el paisaje es el mismo y sin embargo el cambio es pleno,
volver a ese lugar que ya no existe
no es mejor ni peor pero es triste,
el cartel de lo que fue me da de pleno.

Quisiera volver atrás,
a esas tardes de invierno,
entre colegas y versos,
pensamientos de futuro, música, jaleo,
de esa juventud que sabia vivir
ahora solo veo recuerdos
pese a todo soy feliz,
la ciudad ya no está pero estuvo por un tiempo.

domingo, 18 de junio de 2017

Una mesa en un café


Allá en una esquinita del Café Macondo, se encuentra una mesa no diferente al resto,

puede que a nadie le llame la atención pero los sábados, sus usuarios la convierten en un lugar donde vuelan versos,

artistas por vocación u oficio comparten entre sí, experiencias donde la vida les ha mandado,

algunos vienen de cerca otros de lejos, nadie es ajeno, a esas horas, en ese espacio.

Soy poeta.

No, no lo soy para que me engaño.

Disfruto escribiendo y eso me ha llevado

a encontrarme con gente diversa de diversos lados.

En ese rinconcito de ese bar mencionado,

bailan recuerdos pensamientos y llantos,

alegrías y sonrisas, opiniones, cantos…

Todo en forma de poesía, arte, relatos…

Soy escritor…

no, no lo soy, no vuelvas a engañarte

soy solo un muchacho,

con ganas de aprender, compartir y descargar lo descargado,

ellos un grupo de diversos que en el mismo horario,

se reúnen en una mesa no diferente al resto,

(si no fuera por todo lo que en ella se ha escuchado)

Una mesa de artistas, culturetas, en ocasiones olvidados,

que grita la poesía sigue viva

que grita aquí estamos.

Disfrutamos al margen de opiniones.

Tan diferentes y a su vez tan humanos.




domingo, 4 de junio de 2017

Marina


      Uno no cree en el amor hasta que lo sufres, hasta que pese a todos los sentimientos encontrados no puedes dejar de pensar en ella.

Sin saber ni cómo ni por qué me encontraba de repente con ese libro en la mano, hacía ya mucho tiempo que mi mente no se había molestado en recordarlo.

No era un libro cualquiera, era un recuerdo, una época, una persona, Marina.

Un libro al que cogí un cariño especial en su momento, un libro en el que me quedan aun tres páginas para terminarlo. Que me tocó hondo, que me recuerda una historia con un final que no debió tener.

Somos responsables de nuestros actos y todos tenemos que aprender a vivir con sus consecuencias.

Había dejado atrás todo aquello, pero parecía que el pasado me perseguía. No quería olvidarlo, había aprendido a vivir con ello, me había convertido en quien considero alguien mejor, aquel chaval ya no existía  pese a ser el mismo.

Tampoco quería sentir de nuevo lo sentido en aquellos últimos días, sentirme como un gilipollas, infravalorarme sin razón alguna. El ultimo año…

No me considero buena persona, listo si, inteligente dependiendo del asunto, razonable en cuanto a mi razón se refiere, nunca sabré como se ve desde fuera, pero no buena persona.

Ese libro me llevaba a muy buenos recuerdos gobernado por uno muy malo.

Recuerdos que guardaba con cariño procurando que el rencor no los jodiera como chapapote en el mar.

Sin quererlo ni beberlo ahora lo tenía en mis manos y ese objeto de papel y tinta cobraba un gran valor para mí. El tiempo ha pasado, el futuro se ha convertido en presente siendo totalmente una incógnita, seguimos caminando,  ¿Qué tocará ahora? 

martes, 23 de mayo de 2017

Memos

Hasta los huevos,

no tiene otro nombre este sentimiento.

Hasta los huevos de no ser nadie mientras que los memos

controlan el cotarro mal y sin verlo.

Parecen nuevos pero solo son viejos,

borregos que no quieren cambiar

diciendo que las nuevas tecnologías no sirven pá ná,

agarrados a sus asientos sin soltarlos,

enseñando lo que no tienen que enseñar,

criticando sin haber probado primero.

Hasta los huevos de que vivan de logros pasados,

de un presente insulso y estancado,

buscando la comodidad sin estar preocupados

por los que vendrán en un futuro cercano.

Hasta los huevos de que el mundo este mal

y  no dejen paso a los que quieren cambiarlo.

Hasta los huevos de que se crean más de lo que realmente son,

sin merecerlo.

jueves, 18 de mayo de 2017

Grises

A veces las palabras dichas al aire son solo eso,

a veces la voz va por delante de los sentimientos y esos estúpidos nervios cobran liderazgo sin darte tiempo a reaccionar.

Yo escribo,  que no implica que sea escritor,

escribo para que se me oiga,

para darle algo de sentido a este mundo en el que parece que las palabras han dejado de tener significado,  han dejado de tener valor.

Escribo para demostrar que no todo lo escrito es escritura,

que  todo lo que rima no es poesía,

que la verdad plena no existe al igual que no existe el blanco y negro en una vida que es más compleja que eso.

Escribo para a susurrar a gritos,

para que no se me haga caso y poder decir que lo dije,

para que no se me entienda y se me conozca al cien por cien,

las personas,  al igual que la vida,  son contradicción y puro cambio.

Escribo al amor que creemos que esta pero no,

al que creemos que no está y florece sin previo aviso.

Soy amor y odio,  cariño y resentimiento,

bondad y rencor…

Soy una mala leche contenida en alguien que se preocupa,

soy listo y pánfilo a la vez,  un pesimista con el vaso medio lleno dispuesto a tirarlo contra el suelo para recoger otro recién servido.

No soy escritor aunque escribo,

cantante aunque berreo,

soy yo mismo,

ser humano difícil de  catalogar,

que cae bien y cae mal,

al igual que el resto que son como yo.

Que la recuerde quien la tenga que recordar.

domingo, 14 de mayo de 2017

Rodeado de agua

Perdido desde el colegio

siempre me han exigido lo que no tengo.

Quiero libertad, esto es un juego,

en el que para ganar tienes que perder,

vivir para trabajar, trabajar por dinero.

Me tiro al mar queriendo llegar al otro lado,

ese continente virgen aun no sitiado,

donde los bosques y las montañas no son fronteras,

nadie es propietario de tierras en las que cada cual deja a su paso,

un rastro de sí mismo, la libertad de quien fue esclavo.

Donde correr desnudo sin ser un extraño,

donde las leyes quedaron para los humanos

y los pecados para quien no sabe vivir,

que se preocupen los santos.

miércoles, 3 de mayo de 2017

90%


AVISO - esta es una opinión totalmente personal, creo completamente en ella pero no por ello tengo que  dejar de respetar las opiniones contrarias.


La democracia es la forma más justa de política, no tengo duda, pero cuando el 90 % de la población es gilipollas (que se sienta ofendido el que se lo merezca)  está claro que no es una forma que funcione.

El mundo se empezó a ir a la mierda desde el primer momento en el que alguien se puso por encima de alguien.

La política es el problema pero hemos pasado a depender de ella.

Soy hombre blanco hetero de mediana edad y por ello se me tacha de machista a la primera de cambio y achantan a esta situación mis logros en la vida,  siendo mi esfuerzo algo secundario. Por el simple hecho de nacer como he nacido ya se presupone que mi vida ha sido más fácil.

Soy antisocial por la única razón de no ser falso,  si me da igual la vida de alguien no veo la razón de preguntar por él, somos animal social y por no encontrarnos solos vivimos continuamente en el papel de buena persona, desinteresado y perfecto, somos egoístas.

La sangre para mí solo es eso, sangre, yo elijo a mi familia, yo decido quien es y quien no, yo decido a quien quiero en mi vida, por quien preocuparme, a quien poner por encima de mí mismo, el resto simplemente es gente cercana que se cree con derechos a criticar.

Soy paleto por no ver el sentido a la educación, una serie de normas creadas por alguien que seguro que estaba dentro de ese 90%, me da exactamente igual si el tenedor se coge con la derecha o con la izquierda, el poner o no los codos sobre la mesa o cualquier mierda sin más razón que la del aparentar.

Soy un maleducado por no respetar ciegamente a mis mayores me respeten ellos a mi o no, creo que el “usted” no debería usarse tan a la ligera como se usa. Todo aquel que exija ser llamado de usted para mí no es más que un egocéntrico que no tiene más valor que las piedras que piso, sea quien sea.

Soy ciudadano del mundo, el patriotismo para quien se crea diferente al resto, las fronteras son líneas imaginarias, propiedades auto adjudicadas, los nacionalismos, de nuevo, estupideces creadas por el hombre,  las guerras no son más que luchas entre hermanos que afectan a todos menos a los causantes, no me siento español más que por el hecho de que he nacido ahí, no voy a opinar sobre la casa real ni sobre los partidos políticos que existen ahora mismo, ahí el 90 se convierte en un 99%, alguno habrá que se libre, no debo generalizar.

Las injusticias de la vida no son más que culpa del hombre, de ese 90% que se cree dueño de todo, el mundo lleva yéndose a pique desde el primer momento en el que alguien se puso por encima de otro, ahora ya es tarde para solucionarlo, vive, disfruta, lucha por lo que crees tú y no por lo que te digan, se individual, se sincero, ponte a ti por delante y respeta al resto sabiendo que tienen tu mismo valor, aunque eso también podría ser discutible.

martes, 2 de mayo de 2017

Sinsentido 11


Odio los días de nostalgia y recuerdo,

de realidad en la mochila como una carga de la que uno no puede desprenderse,

de paseos de invierno en una ciudad vacía recogida por el viento.

Odio ese sentimiento de soledad irreal que aparece con el tiempo,

la necesidad de socializar sin saciar en días de trabajo sin aliento,

la necesidad de respirar aire fresco para no agobiarse,  seguir cuerdo.

Salgo a correr sin más intención que la de cansarme,

estar yo conmigo mismo mantenerme despierto,

dar la importancia que tienen mis preocupaciones limpiar mi cerebro,

machacar el cuerpo hasta agotarse no dar margen a los sentimientos.

Ver el mar, el sol, el horizonte, el cielo,

no dar tiempo a echar de menos ser feliz con lo que tengo.

martes, 25 de abril de 2017

Sinsentido 10


Si hay algo que nos une a la mayoría de personas son los pudieron ser pero no han sido, los qué hubiera pasado si… los que pasó para que todo cambiara.

Y es que nuestra vida es un conjunto de “y sis” y un único es, dejándonos con la eterna duda del qué hubiera pasado…


La debí haber besado,
o no, no lo sé.
Debí haber estudiado,
haber bebido menos esa vez.
No tenía que haber comido tanto,
ese postre sobraba lo tuve que ver.
A ese gilipollas no haber contestado,
o quizás estado antes contra él.
No sabemos qué hubiera pasado,
eso no se puede saber
si ella era la elegida o una de paso,
si yo un niñato por aprender,
¿Si me hubiera atrevido hubiera ocurrido algo?
¿Perdí lo que no tenía que perder?
Más oportunidades haber aprovechado
o no haber viajado tanto
soy lo que soy gracias a mis decisiones
es lo único que sé.
Menos qué hubiera pasado
y más no me arrepentí de nada
Y volver a beber
Volver a comer, aprender, conocer y perder,
Y asumir que eso significa respirar

¿Debí haber acabado este escrito rimando? 

sábado, 22 de abril de 2017

Ella


      Ella tan independiente como siempre, cabrona en ocasiones, justa cuando le apetece, buena en general.

Difícil de conquistar, nadie la controla y por eso merece la pena, te sorprende cuando menos te lo esperas, te prueba para demostrar que eres digno de ella.

No se deja persuadir, es ingrata y grata a la vez, exigente y dulce, bella y aterradora, con manga ancha y delicada, fácil de dañar...

Libre para hacer lo que quiera al margen de lo que tú quieras.

Se apunta a todo, si la sigues te llevara a sitios sorprendentes, si no la perderás para siempre.

Su nombre es vida, no es tuya, no es de nadie, no la controlas, solo tienes que aceptar las oportunidades que te ofrece, cuidarla y dejar que te sorprenda, nunca desconfíes de ella.

Siempre estará contigo mientras le dejes estar.

miércoles, 19 de abril de 2017

Ataraxia



Cierro los ojos y escucho la música,

siento el viento en mi cuerpo, el aire en mis pulmones…

me paro y entonces me muevo, agito los brazos para calentarlos, desentumecerlos, salto sobre mis talones, muevo la cabeza de lado a lado.

El mundo ha desaparecido,

los problemas ya no existen,

siento un momento de felicidad.

Giro sobre mí mismo,

bailo sin saber bailar importándome cero lo que piense la gente de mi al pasar.

Lanzo las pelotas al aire y me hago uno con la gravedad, con el ritmo de la música, siento cada golpe, cada nota.

Recojo las pelotas al son de la melodía y las devuelvo al aire donde pertenecen,

mis movimientos van acordes a ella y a los malabares que son mi vida.

Giro, hago muecas, salto, me encojo, me doblo, soy yo mismo, el resto da igual.

Se me cae una pelota y me agacho, no importa, solo disfruto.

Nada tiene más valor que ese momento de lucha contra la gravedad, de lucha por intentar hacer lo imposible, que el disfrutar de la música, aquello que hace que los humanos valgamos la pena, poder llegar a los sentimientos de las personas, controlar cada musculo, evitar darle importancia a las miradas que no la tienen, solo me dejo llevar y mis malabares me acompañan formado parte de mis extremidades.

Un momento de respiro entre tanta realidad, unos segundos de ser verdaderamente feliz.

La vida en ese instante tiene el valor que se merece.

La música para, dejo caer las pelotas, abro los ojos.

sábado, 15 de abril de 2017

Los señores de los bancos

El camino de casa al tren a las 6 de la mañana se ve envuelto en miradas de aquellos que se han convertido en señores de los bancos, señores que viven la noche y el día en esa misma ciudad a la que todos hacemos oídos sordos y miramos para otro lado.

Caras tristes y cansadas de los que apenas duermen sabiendo que cada día será el mismo que el anterior, un continuo atrapado en el tiempo del que no pueden salir y en el que solo les queda esperar.

La ciudad en silencio acostada en sus mullidas camas en lo que borrachos pudientes, jóvenes que viven la noche de forma muy distinta a los señores, rompen ese extraño ruido insonoro de las calles que podrían considerarse vacías, solo estan quienes en silencio allí se encuentran, tapados con lo que pueden, con historias tras de sí que nos negamos a reconocer, con una personalidad a la que no damos creencia.

El traqueteo de mi maleta al rodar por el pavimento camino de la estación despierta la atención de estos supervivientes, personas que en un tiempo fueron visibles y que ahora forman parte de un decorado triste y decadente al que nadie hace caso.

Vidas paralelas que comparten el mismo espacio.

viernes, 7 de abril de 2017

Fetsac 2017 (Dias 3 y4)


Estos dos últimos días de festival han sido un no parar. El miércoles con la conferencia de Pedro Pitarch “Post Post, el mapa impuesto al territorio” donde nos mencionó entre un montón de palabras complejas, la importancia de la sociedad y las masas para construir ciudad.

La arquitectura genera espacios, pero a su vez un festival y elementos puntuales masivos del estilo también generan un urbanismo interesante.

La conferencia del último día (jueves) de Pablo Blazquez  “Ver lo invisible” nos hizo pensar sobre el paso del tiempo y el movimiento de piedras, literalmente.

La arquitectura, pese a que tratamos de mantenerla estática en el tiempo y pese a que sus piedras son elementos inertes, tiene en realidad vida propia, los monumentos se mueven de un sitio a otro viendo mundo y diferentes culturas, se impregnan de las personas que los visitan al igual que dichas personas se llevan a casa algo de ese monumento, las casas se habitan, se transforman y finalmente, con el paso del tiempo, se caen y mueren después de haber vivido muchas historias, de haber crecido y haberse transformado.

Dicho esto se nos plantea una pregunta, ¿Hasta qué punto la catalogación de edificios y fachadas, o la protección de monumentos tiene sentido? Fueron creados para cumplir un cometido, simplemente eso.

Hay que asumir el paso del tiempo, hay que asumir que las cosas acaban desapareciendo no sin antes haber dejado un rastro tras de sí, las piedras se mueven, viajan a distintos lugares hasta el punto en que la tierra es una sola y todo esta interrelacionado.

Me ha quedado mucho por ver en estos días pero he contado mi experiencia que no es ni la mejor ni la peor.

Estos días de la Fetsac saca lo mejor de nosotros como arquitectos, vemos que no todo es escuela, vemos que no todo es puteo y estar jodidos por algún profesor gilipollas, vemos que hacemos esto porque queremos, porque nos gusta, porque pese a que nos quejemos, es nuestra vida y no la cambiaríamos por ninguna otra, ¿Somos gilipollas? En el sentido bueno de la palabra si, ¿Estamos locos? Puede ser, eso que lo decida cada uno, pero si estamos aquí es por algo y bajo ningún concepto buscamos que nos entiendan y mucho menos que alguien nos diga para qué valemos y para qué no.

Esta es una carrera de aguante, y como cualquier maratón se trata de seguir corriendo a tu ritmo hasta alcanzar la meta.

El “Hola chavales” no habrá sonado este año, pero la Fetsac sigue cumpliendo su cometido gracias a los alumnos de esta escuela.

Un saludo, y volveremos el próximo año.