martes, 25 de abril de 2017

Sinsentido 10


Si hay algo que nos une a la mayoría de personas son los pudieron ser pero no han sido, los qué hubiera pasado si… los que pasó para que todo cambiara.

Y es que nuestra vida es un conjunto de “y sis” y un único es, dejándonos con la eterna duda del qué hubiera pasado…


La debí haber besado,
o no, no lo sé.
Debí haber estudiado,
haber bebido menos esa vez.
No tenía que haber comido tanto,
ese postre sobraba lo tuve que ver.
A ese gilipollas no haber contestado,
o quizás estado antes contra él.
No sabemos qué hubiera pasado,
eso no se puede saber
si ella era la elegida o una de paso,
si yo un niñato por aprender,
¿Si me hubiera atrevido hubiera ocurrido algo?
¿Perdí lo que no tenía que perder?
Más oportunidades haber aprovechado
o no haber viajado tanto
soy lo que soy gracias a mis decisiones
es lo único que sé.
Menos qué hubiera pasado
y más no me arrepentí de nada
Y volver a beber
Volver a comer, aprender, conocer y perder,
Y asumir que eso significa respirar

¿Debí haber acabado este escrito rimando? 

sábado, 22 de abril de 2017

Ella


      Ella tan independiente como siempre, cabrona en ocasiones, justa cuando le apetece, buena en general.

Difícil de conquistar, nadie la controla y por eso merece la pena, te sorprende cuando menos te lo esperas, te prueba para demostrar que eres digno de ella.

No se deja persuadir, es ingrata y grata a la vez, exigente y dulce, bella y aterradora, con manga ancha y delicada, fácil de dañar...

Libre para hacer lo que quiera al margen de lo que tú quieras.

Se apunta a todo, si la sigues te llevara a sitios sorprendentes, si no la perderás para siempre.

Su nombre es vida, no es tuya, no es de nadie, no la controlas, solo tienes que aceptar las oportunidades que te ofrece, cuidarla y dejar que te sorprenda, nunca desconfíes de ella.

Siempre estará contigo mientras le dejes estar.

miércoles, 19 de abril de 2017

Ataraxia



Cierro los ojos y escucho la música,

siento el viento en mi cuerpo, el aire en mis pulmones…

me paro y entonces me muevo, agito los brazos para calentarlos, desentumecerlos, salto sobre mis talones, muevo la cabeza de lado a lado.

El mundo ha desaparecido,

los problemas ya no existen,

siento un momento de felicidad.

Giro sobre mí mismo,

bailo sin saber bailar importándome cero lo que piense la gente de mi al pasar.

Lanzo las pelotas al aire y me hago uno con la gravedad, con el ritmo de la música, siento cada golpe, cada nota.

Recojo las pelotas al son de la melodía y las devuelvo al aire donde pertenecen,

mis movimientos van acordes a ella y a los malabares que son mi vida.

Giro, hago muecas, salto, me encojo, me doblo, soy yo mismo, el resto da igual.

Se me cae una pelota y me agacho, no importa, solo disfruto.

Nada tiene más valor que ese momento de lucha contra la gravedad, de lucha por intentar hacer lo imposible, que el disfrutar de la música, aquello que hace que los humanos valgamos la pena, poder llegar a los sentimientos de las personas, controlar cada musculo, evitar darle importancia a las miradas que no la tienen, solo me dejo llevar y mis malabares me acompañan formado parte de mis extremidades.

Un momento de respiro entre tanta realidad, unos segundos de ser verdaderamente feliz.

La vida en ese instante tiene el valor que se merece.

La música para, dejo caer las pelotas, abro los ojos.

sábado, 15 de abril de 2017

Los señores de los bancos

El camino de casa al tren a las 6 de la mañana se ve envuelto en miradas de aquellos que se han convertido en señores de los bancos, señores que viven la noche y el día en esa misma ciudad a la que todos hacemos oídos sordos y miramos para otro lado.

Caras tristes y cansadas de los que apenas duermen sabiendo que cada día será el mismo que el anterior, un continuo atrapado en el tiempo del que no pueden salir y en el que solo les queda esperar.

La ciudad en silencio acostada en sus mullidas camas en lo que borrachos pudientes, jóvenes que viven la noche de forma muy distinta a los señores, rompen ese extraño ruido insonoro de las calles que podrían considerarse vacías, solo estan quienes en silencio allí se encuentran, tapados con lo que pueden, con historias tras de sí que nos negamos a reconocer, con una personalidad a la que no damos creencia.

El traqueteo de mi maleta al rodar por el pavimento camino de la estación despierta la atención de estos supervivientes, personas que en un tiempo fueron visibles y que ahora forman parte de un decorado triste y decadente al que nadie hace caso.

Vidas paralelas que comparten el mismo espacio.

viernes, 7 de abril de 2017

Fetsac 2017 (Dias 3 y4)


Estos dos últimos días de festival han sido un no parar. El miércoles con la conferencia de Pedro Pitarch “Post Post, el mapa impuesto al territorio” donde nos mencionó entre un montón de palabras complejas, la importancia de la sociedad y las masas para construir ciudad.

La arquitectura genera espacios, pero a su vez un festival y elementos puntuales masivos del estilo también generan un urbanismo interesante.

La conferencia del último día (jueves) de Pablo Blazquez  “Ver lo invisible” nos hizo pensar sobre el paso del tiempo y el movimiento de piedras, literalmente.

La arquitectura, pese a que tratamos de mantenerla estática en el tiempo y pese a que sus piedras son elementos inertes, tiene en realidad vida propia, los monumentos se mueven de un sitio a otro viendo mundo y diferentes culturas, se impregnan de las personas que los visitan al igual que dichas personas se llevan a casa algo de ese monumento, las casas se habitan, se transforman y finalmente, con el paso del tiempo, se caen y mueren después de haber vivido muchas historias, de haber crecido y haberse transformado.

Dicho esto se nos plantea una pregunta, ¿Hasta qué punto la catalogación de edificios y fachadas, o la protección de monumentos tiene sentido? Fueron creados para cumplir un cometido, simplemente eso.

Hay que asumir el paso del tiempo, hay que asumir que las cosas acaban desapareciendo no sin antes haber dejado un rastro tras de sí, las piedras se mueven, viajan a distintos lugares hasta el punto en que la tierra es una sola y todo esta interrelacionado.

Me ha quedado mucho por ver en estos días pero he contado mi experiencia que no es ni la mejor ni la peor.

Estos días de la Fetsac saca lo mejor de nosotros como arquitectos, vemos que no todo es escuela, vemos que no todo es puteo y estar jodidos por algún profesor gilipollas, vemos que hacemos esto porque queremos, porque nos gusta, porque pese a que nos quejemos, es nuestra vida y no la cambiaríamos por ninguna otra, ¿Somos gilipollas? En el sentido bueno de la palabra si, ¿Estamos locos? Puede ser, eso que lo decida cada uno, pero si estamos aquí es por algo y bajo ningún concepto buscamos que nos entiendan y mucho menos que alguien nos diga para qué valemos y para qué no.

Esta es una carrera de aguante, y como cualquier maratón se trata de seguir corriendo a tu ritmo hasta alcanzar la meta.

El “Hola chavales” no habrá sonado este año, pero la Fetsac sigue cumpliendo su cometido gracias a los alumnos de esta escuela.

Un saludo, y volveremos el próximo año.

martes, 4 de abril de 2017

Fetsac 2017 (Día 2)


 Segundo día de la Fetsac con dos conferencias un tanto curiosas de las cuales solo mencionare la primera, ya que la segunda como su nombre mostraba era un poco fake.

“Turismo parece, ciudad es. Benidorm” de mano de Ergosfera

Benidorm ciudad turística por excelencia con una densidad edificatoria y de personas por encima de lo normal. Si construyéramos siete Benidores en la costa de España, todas las playas serian vírgenes por lo que, ¿Esa mentalidad de urbanismo densificado es tan mala como creemos?

Esta charla nos ha dirigido la vista a donde solemos evitar mirar haciéndonos darnos cuenta de las escalas de grises que esta ciudad lleva consigo y de su riqueza urbanística enterrada en el turismo.

Una ciudad plenamente de servicios obviando completamente la industria. Una ciudad en la que los movimientos de población a lo largo del año no varían con los saltos entre verano e invierno a los que estamos acostumbrados, una ciudad en continuo movimiento y que cumple con su misión turística con la que estuvo planeada desde un principio.

Al margen de todo lo malo y lo bueno, y del gusto de cada uno, Ergosfera nos ha contado lo que hay, buscando riqueza hasta en la basura, especificando especialmente en el Ensanche de la playa de Levante donde predominan los apartamentos y los hoteles y el espacio público se ve reducido a su mínima expresión. Una ciudad donde pese a ello es difícil diferenciar entre lo público y lo privado. Una ciudad planificada en un principio pero que luego ha ido creciendo a gusto de los habitantes evolucionando en algo más, dejando las ilegalidades a un lado.

La mezcla de planificación y no planificación lleva a la ciudad a tener una riqueza en cada esquina, allí todo vale, desde el rascacielos más cutre a pequeñas obras de arte, cada uno monta su chiringuito llegando a convivir gente de todo tipo.

El hecho de que la gente repita Benidorm como destino, de que la gente prefiere el tumulto que ahí se ofrece a la tranquilidad, la rotura de límites entre lo construido y no construido, nos hace ver que nuestro pequeño “Las Vegas” no es solo la fachada que nosotros vemos en las postales.

lunes, 3 de abril de 2017

FETSAC 2017 (Día 1)


      Y comenzamos la FETSAC 2017 bajo el titulo de este año “Trashumancias”, para quienes no conozcan qué es esto, estamos hablando del Festival de arquitectura de la escuela de A Coruña, escuela que tendrá muchas cosas malas, muchiiiiisimas, pero desde luego sus estudiantes pueden hablar de este festival con orgullo.
Y es que esta semana podría considerarse la única semana del año hecha por y para los futuros arquitectos que se “forman” aquí.
Cuatro días, de lunes a jueves, de conferencias y talleres que hacen que volvamos a recuperar nuestra fe y gusto por una profesión que a base del mal control de esta escuela hace que acabemos algo desgastados.
Cuatro días que hacen que recarguemos de una forma u otra las pilas con las que empezamos hace ya algunos años.
Comenzamos.

LUNES (DIA 1)
Comenzamos con el ya tradicional desayuno en la escuela seguido por el video de inauguración en el que hemos echado de menos el “Hola chavales, que pasa, soy la Fetsac”
Pero pese a que los besotes este año no han estado presentes, la conferencia a manos de nuestra excompañera Maria Fandiño “Pasajero, paraje y paisaje” ha sido un perfecto arranque para lo que nos espera.
Esta arquitecta paisajista nos ha hablado de algo que en ocasiones obviamos y a veces detestamos debido a nuestras malas experiencias con la asignatura de urbanismo, el paisaje como parte de la arquitectura y parte importante en la sociedad de hoy en día.
El paisaje no como el mero medio físico y visual, sino como algo intrínseco de cada persona, como razón de la voluntad de desplazamiento que lleva al ser humano con el tiempo a querer un cambio de lo que está acostumbrado. La aparición del turismo fuente importante de economía.
El paisaje es cultura de un lugar formado por la naturaleza y lo creado por el ser humano, con el tiempo la velocidad turística ha aumentado tanto y a tanta velocidad que los territorios están empezando a no soportar tal carga. Estamos perdiendo el paisaje.
Estudios de Erich Fischer mencionados en la conferencia nos demuestran como el propio ser humano genera el paisaje, como las ciudades sin sus ciudadanos y turistas no serian nada.
La naturaleza no tiene por qué dejarse estancada en la misma posición, los seres humanos estamos más que capacitados que cambiarla y moldearla pero siempre teniendo en cuenta que hay que proyectar acorde a las dinámicas del territorio.

Y es que al fin y al cabo ya no hay apenas cosas que no estén tocadas por el hombre, no hay que olvidar que desde las ciudades hasta los campos agrícolas, también son paisaje.

Dirección a-Fetsac 2015